La abuela

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Recuerdo como si fuera ayer aquel verano de 1989, en el que lo descubrí todo.

Los veranos los pasábamos en la casa de la abuela .

Nos reuníamos toda la familia, venían de todas partes del mundo, era una fecha que no nos la podíamos perder : ¡Era el cumpleaños de la abuela!

Todos los años, los niños nos encargábamos de ensayar una obra de teatro para ella , era una gran amante del teatro. En su juventud había sido una conocida actriz , pero por lo visto había tenido un accidente que le había obligado a dejarlo.

Ella soñaba con que alguno de sus nietos hubiese heredado su talento, pero hasta ahora, ninguno había mostrado ninguna señal.

Vivía en un viejo caserón que había heredado de sus abuelos, cerca del mar, parecía que el tiempo no pasaba por ella.

Los niños siempre estábamos deseando que llegase el verano, todo era diversión . 

Por las mañanas la abuela nos levantaba al amanecer, nos llevaba a pasear por el bosque, organizaba juegos… Me encantaba ese aire frío de las mañanas en mi cara, el silencio de la casa, el olor de la mantequilla derretida en el pan, la risa de la abuela cuando escuchaba nuestras historias … Los niños dormíamos juntos en un gran salón con ella. Los mayores dormía en las habitaciones de la planta de arriba.

Desde que llegábamos era la abuela la que se ocupaba de nosotros. Los mayores siempre estaban con sus cosas y se olvidaban de nosotros, apenas lo veíamos.

Desde pequeña he sido muy curiosa y me encantaba esconderme por la casa para escuchar las conversaciones de los mayores. Siempre sospeché que allí pasaba algo. Era muy extraño que a medida que íbamos haciéndonos mayores nos iban apartando de la abuela .

Recuerdo el verano anterior en el que mi hermana cumplió 13 años y no quiso dormir con nosotros en el salón. Aquel verano estuvo esquivando mis insistentes preguntas. 

Le reproche que ignorase a la abuela con lo bien que se portaba con nosotros. Me dijo que la dejara en paz, ya me llegaría también mi día , que la disfrutase ahora si tanto la quería . 

Me quiso decir algo más, pero en aquel momento entró mi madre y con una mirada amenazante hizo que se callara .

Yo no entendía nada, como podía ser tan egoísta, y no compartir el tiempo con ella.

Algo pasaba en aquella familia, guardaban un secreto que no me querían contar y yo estaba dispuesta a descubrirlo.

Una noche mientras dormía , escuché unos gritos que procedían del jardín . 
Sigilosamente me desplacé hasta allí .

Mi hermana discutía con mi madre, le gritaba que debían contarme toda la verdad sobre la abuela o ella misma me lo contaría .

Contuve las ganas de llorar, ¿estaría enferma la abuela?… Yo la veía tan vital cómo siempre, con ese caminar tan ágil que parecía que flotaba, era verdad que estaba muy pálida pero era porque se cuidaba mucho y no le daba el sol, su piel parecía de porcelana..

¡Dios! … Si a la abuela le pasaba algo, quería saberlo cuanto antes … Pero estaba claro que mi madre no estaba muy dispuesta a contármelo y mi hermana… mi hermana era tan cobarde , que nunca haría nada que mi madre no quisiera. 

Así que se lo preguntaría directamente a la abuela. 

Entre la abuela y yo no existían secretos.

Esa noche no pude dormir imaginándome lo peor. 

A la mañana siguiente hice todo lo posible por quedarme a solas con ella y se lo pregunté directamente.

La abuela me sonrió y me pidió que me sentara. 

Aquello no me estaba gustando nada. 

.- Querida nieta , siempre he temido este momento, pero hasta ahora no he tenido que enfrentarme al él… Cariño recuerdas aquel accidente que tuve hace unos años. 

.- Sí abuela, lo pase muy mal pensando que nos dejarías .

 .- Mi dulce niña… en aquel accidente encontré la muerte… Tuve un funeral precioso, como siempre quise. ¿No lo recuerdas?…Hicimos una fiesta por todo lo alto, hasta trajeron bandas de música desde New Olrleans, estuvieron tocando toda la noche… ¡Fue maravilloso! … 

Desde entonces vago por esta casa, deseando que lleguen los veranos para volver a abrazaros pero desgraciadamente cuando cumplas 13 años dejarás de verme igual que los demás . 

 .-¡No abuela! … ¡No! ¡Yo nunca dejaré de verte!… ¡Siempre te llevaré en mi corazón ! 

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